TEORÍA DE LA ACCIÓN COMUNICATIVA
JURGEN HABERMAS
Solemos pensar que la ciencia describe las cosas tal y como son; sin embargo, la ciencia está hecha por científicos cuya forma de pensar, prejuicios o ideología se filtran inevitablemente en sus teorías. Detrás de esas teorías, pretendidamente objetivas, pueden ocultarse planteamientos ideológicos que muchas veces aceptamos sin darnos cuenta.
Jürgen Habermas, sociólogo y filósofo alemán, pertenece a una corriente filosófica denominada la teoría crítica, y tuvo como objetivo central investigar la relación entre las ciencias sociales y las ideologías, intentando mostrar que, en cualquier actividad humana y la ciencia, siempre hay intereses ocultos.
Es por esto que, partiendo de un sencillo ejemplo como el de la teoría económica, determina que el ser humano es fundamentalmente egoísta y da prioridad a sus intereses por encima de cualquier otra cosa; asimismo, afirma también que el ser humano actúa de forma racional y busca los medios más eficaces para lograr aquello que desea.
Habermas considera que la comunicación entonces debe ser fundamental en la vida de los seres humanos, en cualquier época y en cualquier circunstancia, mediante una racionalidad inserta que nos permite comprender la dimensión social del ser humano desde unas claves muy precisas.
Fuente: Digital, P. (2020, 5 agosto). La teoría de las acción comunicativa de J. Habermas. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=ZT_klzUkQdc&t=265s
Biografía:
Es un sociólogo y filósofo alemán, reconocido por ser el principal representante de la "segunda generación" de la Escuela de Frankfurt.
Entre 1955 y 1959, trabajó en el Instituto de Investigación Social de la ciudad de Frankfurt, enseñando filosofía y sociología. Estudió filosofía, historia, psicología, literatura alemana y economía en las universidades de Gotinga, Zúrich y Bonn, y dirigió el Instituto Max Planck de Starnberg entre 1971 y 1980.
En 1983, obtuvo la cátedra de Filosofía y Sociología en la Universidad de Frankfurt. Es conocido por sus trabajos en filosofía política, ética y teoría del derecho, así como en filosofía del lenguaje.
Heredero de la "dialéctica de la ilustración" de Theodor W. Adorno y Max Horkheimer en su proyecto sociológico y filosófico de una reflexión moral sobre el desarrollo del capitalismo avanzado, Habermas propuso un marxismo no ortodoxo que abandona la idea marxista de una organización exclusivamente productivista de la sociedad, causa de un empobrecimiento de la esfera vital.
Entre sus principales escritos destacan: Historia y crítica de la opinión pública (1962); Teoría y práctica (1963); La lógica de las ciencias sociales (1967); Conocimiento e interés (1968); Ciencia y técnica como ideología (1968): Cultura y crítica (1973); La crisis de la racionalidad en el capitalismo evolucionado (1973); La reconstrucción del materialismo histórico (1976); Teoría de la acción comunicativa (1981); Conciencia moral y acción comunicativa (1983), y El discurso filosófico de la modernidad (1985) (Fernandez & Tamaro, 2004).
En 2001, obtuvo el Premio de la Paz que conceden los libreros alemanes; en 2003, el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, y en 2005, el Premio Holberg.
Es doctor honoris causa por las universidades, entre otras, de Jerusalén, Buenos Aires, Hamburgo, Northwestern University Evanston, Utrecht, Tel Aviv, Atenas y la New School for Social Research de Nueva York, y miembro de la Academia Alemana de la Lengua y la Poesía.
Particularidades y curiosidades:
Entre sus aportes destacan la construcción de la teoría de la acción comunicativa, la ética del discurso y la teoría de la democracia deliberativa.
En algunas de sus obras, Habermas trata de reconstruir el materialismo histórico en el contexto de las nuevas problemáticas de las sociedades del capitalismo tardío. En este sentido, la gran crítica que realiza a Karl Marx es que este, en su opinión, reduce la praxis humana a una techné, en el sentido de que Marx le otorga la importancia fundamental al trabajo como eje de la sociedad, en demérito del otro componente de la praxis humana que Habermas rescata como esencial: la interacción mediada por el lenguaje.
A diferencia de Marx, Habermas entiende que el cambio social debe darse también en un ámbito simbólico, en el ámbito de la comunicación y el entendimiento entre los sujetos. De ahí, Habermas repiensa la distinción entre trabajo enfocado racionalmente a una finalidad e interacción como dos momentos irreductibles de la acción, y trata de incluir en la labor productiva (el trabajo), componentes de la interacción comunicativa.
- Teoría de la acción comunicativa
A partir de la publicación en 1981 de su obra fundamental, la Teoría de la acción comunicativa, sus análisis y reflexiones se han orientado hacia la fundamentación de la ética discursiva, la defensa de la democracia deliberativa y de los principios del Estado de derecho, así como hacia las bases normativas requeridas para configurar una esfera pública trasnacional.
Propone un modelo que permita analizar a la sociedad como dos formas de racionalidad:
1. la racionalidad sustantiva del mundo de la vida,
2. la racionalidad formal del sistema.
Habermas abre tres complejos de sujetos:
1. el desarrollo de un "concepto de racionalidad comunicativa": cambiando juicios negativos a razón de que, la "racionalidad instrumental", cuya esencia es la "disposición", se encuentran por encima de los sujetos y la naturaleza; por el contrario, utiliza el concepto de una “racionalidad comunicativa” que permite la “comunicación” con el otro.
2. un "concepto de sociedad de dos niveles que vincula los paradigmas del mundo y el sistema de la vida": El mundo de la vida “es incuestionablemente dado al sujeto que experimenta” y “no puede volverse problemático en absoluto”, pero “a lo sumo colapsa” El mundo de la vida debe su certeza a “un a priori social construido en la intersubjetividad del entendimiento lingüístico”. El mundo de la vida “no se puede trascender”, sino que forma “un contexto que no se puede eludir y, en principio, es inagotable”.
3. una "teoría de la modernidad": La modernidad es una época que se define a partir de haber alcanzado conciencia de sí misma. De su novedad. Que rompe, a su modo, el continuo histórico y, en especial, rompe con la noción de tradición como fuente obligatoria de lo que debe ser.
Importancia y valoraciones finales:
Fases de la adecuada comunicación.
Comprende cuatro (04) supuestos, que son los que forman la base de validez del habla. Para poder comunicarnos, son precisos y el lenguaje nos “obliga” a cumplirlos. Los otros usos del lenguaje son parasitarios de este uso ideal. Entonces, podemos usar el lenguaje para engañar, estafar, manipular, etc., pero el que miente debe hacer creer a los demás que opera bajo el supuesto de veracidad si quiere conseguir su objetivo; el que dice cosas incongruentes, debe convencernos de que no está loco y que lo que dice responde a la realidad. Por último, el que violenta y problematiza las normas pone en cuestión el presupuesto de rectitud, etc. (Garrido, 2011).
Enfoque actual:
Constituye la necesidad de establecer una nueva forma de democracia basada en la participación política, de ahí que plantee como elemento fundamental el consenso. Lo que debemos hacer los ciudadanos que vivimos en una sociedad democrática, es participar en una situación de discurso de consenso, de diálogo, en el cual todos participemos con el mismo nivel de importancia y, por lo tanto, tengamos exactamente las mismas oportunidades.
Por lo tanto, lo que plantea Habermas es la necesidad de que los ciudadanos se comprometan en la vida política, se comprometan en la vida democrática, y no consideren simplemente como nivel de participación el hecho de votar cada cierto tiempo. Considera que la parcelación del pueblo es absolutamente necesaria, lo que hace de esta idea la introducción en una sociedad de ciudadanos con derecho a participar en las decisiones políticas, con derecho a participar en los procesos deliberativos y, por lo tanto, deben establecerse cauces de participación, además del diálogo, en el cual todos tengan las mismas posibilidades y oportunidades de participar.
Evidentemente, lo que hace su modelo es considerar que todos los ciudadanos somos iguales, y que la base fundamental de una sociedad democrática parte de que el pueblo no puede ser un mero espectador que contempla lo que hacen los políticos, sino que estos deben participar en la vida política a través de contactos continuos con la ciudadanía.
Referencias bibliográficas:
Balboa, A; Ríos, P. & Zúñiga, R. (s.f.). La Ética Comunicativa. Escritos sobre moralidad y eticidad de Jürgen Habermas.Morales, E. (1999). La Acción Comunicativa de Jürgen Habermas: Modelo Teórico y Proyecto Emancipador. Universidad del Zulia. Disponible en: https://produccioncientificaluz.org/index.php/utopia/article/view/2550
Rueda, G. (2012). Los aportes de la teoría de la acción comunicativa y sus conceptos para el entendimiento y la integración de la sociedad. Recuperado el 13 noviembre, 2022 de: http://www.scielo.org.co/pdf/unih/n74/n74a11.pdf